|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| LA CAMPAÑA DEL OESTE En mayo, tras numerosas dilaciones por parte alemana y una pasiva espera por el lado anglo-francés, se terminó la dróle de guerre. La Wehrmarcht irrumpió en Bélgica y Holanda, haciendo intervenir a franceses y británicos. Una campaña relámpago, que los alemanes decidieron a su favor en una semana, aunque precisasen 3 para controlar todo el territorio. Luego le tocó a Francia, cuyos ejércitos, diezmados en el anterior teatro de operaciones, ofrecieron una resistencia importante, dadas las circunstancias, antes de la capitulación del 23 de junio. Tras este amplio apartado, en el que se narran ambas campañas, entramos en el tema político de la descomposición de Francia conforme se materializaba su derrota. Un tema español: los exiliados de guerra civil en la Francia ocupada por Alemania. Y, finalmente, el lamentable papel de Italia, que declaró la guerra a Francia cuando ésta ya agonizaba y, aun así, se mostró incapaz de vencer a las menguadas guarniciones alpinas.
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|