|
|
 |

II.- ¿QUIENES ERAN?
En la sociedad actual
la mayor parte de la gente se dedica a una profesión determinada:
ingeniero, arquitecto, soldado,albañil, etc...,y muchas de estas
profesiones están subdividas en una serie de especialidades que se
estudian como carreras aparte. Los ingenieros, por ejemplo, pueden
ser ingenieros civiles, de electricidad, de mecánica o de muchas
otras especialidades, cada una de las cuales forma una profesión
especial.
Pero en la antigüedad las cosas eran diferentes,
por aquel entonces los ingenieros se encargaban tanto de la obra en
sí, como de la maquinaria. Estos hombres, con su experiencia y su
entrenamiento, y también con la ayuda de la tradicional maestría
de los artesanos, tenían que proporcionar la información que hoy
en día se incorpora a los planos detallados que se realizan antes
de iniciar cualquier proyecto.
Por otro lado, hoy día, se distingue también
entre la ingenieria civil y la militar: ambas se encargan de cosas
similares, pero las obras militares muchas veces son temporales, y
sus técnicas de construcción están dominadas por la necesidad de
la rapidez y la movilidad. Sin embargo, esta distinción entre lo
civil y lo militar no existía en la primera época de Roma, durante
la república, ni tampoco en la mayoría de las ciudades-estado.
Cuando estallaba la guerra, los campesinos se convertían en
soldados, pues en Roma no existió un ejército profesional
permanente hasta las reformas de Cayo Mario, cónsul en el 10 a.C.
Luego, con el Imperio, que comenzó en el 31
a.C., después de la batalla de Accio, el ejército permanente paso
a hacerse cargo de muchos proyectos de ingeniería, aunque, en un
principio, sólo los puramente militares. Hacia principios del siglo
II d.C., el ejército romano ya había absorbido a gran parte de los
mejores topógrafos
e ingenieros del Imperio, y contaba con un cuerpo de artesanos
especializados, los llamados fabri , que trabajaban bajo las
órdenes del praefectus fabrum . Las obras públicas habían
llegado a depender en buena medida de los conocimientos de ingeniería
de los militares y de su experiencia práctica.
La placa de un arquitecto al que se ha asociado con la
reconstrucción del teatro grande de Pompeya
Pero, ¿quienes eran estos hombres?, capaces de
llevar a cabo tan magníficas obras de ingeniería.
La idea de estos proyectos surgía de la aristocrácia
o del Senado, aunque se podía pedir al Populus Romanus (el pueblo
romano) que apoyara las propuestas votando en las Asambleas.
El proyecto de construcción podía ponerse en
manos de una comisión senatorial, o de un hombre en particular que
ocupara el cargo electivo de censor , también estaban los ediles
, magistrados electos de rango inferior, que eran responsables
del mantenimiento de las obras públicas. Todos los que ocupaban
estos cargos eran políticos, no funcionarios civiles con un suledo
fijo.
A finales de la República, se habían llevado a
cabo tantas obras públicas que la responsabilidad de algunas había
dejado de recar en los magistrados tradicionales para pasar a manos
de hombres que desempeñaban cargos creados especialmente para ello.
Entre estos nuevos cargos se encontraban el Curator Aquarum
(director de los sumnistros de agua) y el Curatur Viarum (director
de las calzadas).
Luego, bajo el Imperio, se empezó a emplear un
sistema muy diferente, ya que todo el poder real se concentraba en
la figura del emperador. El primer precedente lo sentó Augusto, que
en el año 20 a.C., se nombró a sí mismo Curator Viarum. A partir
de entonces, cualquier gran proyecto de construcción, aunque fuera
sugerido por un gobernador provincial, por el Senado, o por la
asamblea de una ciudad, tenía que conseguir primero la aprobación
del emperador. El emperador nombraba también a los curatores ,
eligiendo a hombres cuya capacidad ya hubiera sido comprobada y que
estuvieran dispuesto a dedicar todo su tiempo a la tarea. No
obstante, durante toda la historia de Roma los ingenieros
profesionales no eran más que consejeros, pues los proyectos los
dirigía siempre un político o un administrador.
|
 |